Y para ser franca, me gusta más tu boca. La forma de tus labios, la calidez que brinda el delineado suave que a la vez limita la piel blanca de tu rostro dándole un toque fatal, un sensación de eterna profundidad. Un relleno de anda saber que sabor, sumergido, enredado entre el color y las líneas. Lo interesante que se me hace cuestionarme que tal se sentirá una boca pequeña con una boca tan pomposa como la tuya. La locura de pensar que deseos tendrán esos labios. Lo lindo de imaginar mordiéndote el labio inferior. Y la tentación permanente de acercarse un poquito más, un poquito.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Tu boquita un poquito más.
¿Y crees que tiene algún sentido mentirte en algo tan simple, como que me gusta verte reír?
viernes, 23 de noviembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
Una lágrima.
Cuando me encontré con la soledad, quise escapar porque me obliga a pensar y cuestionar. Quise huir, pero ella no me dejó. Quise llorar, pero solo se desprendió una sola lágrima. Una lágrima fría que recorrió mi rostro hasta disolverse en mi almohada de plumas grises. En el corazón me dolió el peso que llevaba en su interior. Si tu supieras... si yo supiera a que se debe.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Ya no me siento sola.
Y en el medio de mi paraíso ardiendo
me encontraba yo totalmente adormecida.
Trastabillando entre dudas y miedos
me caí de rodillas contra las rocas.
Mire como el caos se enredaba en mi,
sentí como las llamas me quemaban.
Pero al mundo no le alcanzo con esto
y ambiento aún más mi tragicomedia.
Entonces el cielo nubló y de gris lo pintó,
una tormenta fría desató y me mojó.
En llanto y desesperación me empape.
Estaba aterrada hasta que logre verte,
entre todas mis cosas te escondías,
un lápiz y un papel para mi melancolía.
Gracias por la libertad *
me encontraba yo totalmente adormecida.
Trastabillando entre dudas y miedos
me caí de rodillas contra las rocas.
Mire como el caos se enredaba en mi,
sentí como las llamas me quemaban.
Pero al mundo no le alcanzo con esto
y ambiento aún más mi tragicomedia.
Entonces el cielo nubló y de gris lo pintó,
una tormenta fría desató y me mojó.
En llanto y desesperación me empape.
Estaba aterrada hasta que logre verte,
entre todas mis cosas te escondías,
un lápiz y un papel para mi melancolía.
Gracias por la libertad *
viernes, 9 de noviembre de 2012
Voltearse y mirar hacia atrás me causa cierto temor, pero es necesario sentir el mareo que me provoca ver como las cosas cambiaron por las vueltas de la vida. Luego deducir si fue para bien o mal, en el momento indicado o no. Contar las veces que subí y baje, que rebote y tropecé pero siempre manteniendo el equilibrio. Cuanto hay de verdad, mentira y conveniencia. ¿Todo vuelve? Todo, es relativo y temporal.
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