sábado, 25 de agosto de 2012

Help me if you can*


Me encantaría que mi atrapa sueños además de enredar mis pesadillas para que no me despierten a mitad de la noche, de un paseo por mi memoria y borre algún que otro recuerdo... Lo necesito, tal vez sea la única manera de perdonar. Echando al al olvido miles de gestos, palabras, actitudes, acciones, mentiras, heridas, decepciones, nombres. Me contaron que el perdonar sana y el rencor mata. Me pregunté ¿cuanto rencor cabe dentro del cuerpo? ¿Cuanto tiempo se puede sostener? ¿Cuantos minutos me quedarán?. Espera... No quiero irme con todo esto dentro mío. No quiero que el peso me hunda. No quiero sentir la sensación de estar en el filo del precipicio. No quiero caer.Y en caso que perdone... ¿Cuanto tiempo mi Dios tendrá compasión por mi alma? ¿El tiempo de Él será el mismo que el mío?. Rebotando de sueño en sueño respondió que tendrá la compasión necesaria, pero aclaró que el único que no sabe del perdón y la compasión es el tiempo y es el mismo que me esta persiguiendo y observando desde cerca y su sonido, el tic tac, me está obligando a aprender. Siento la presión constante ahogándome. Y este no es el camino que deseo. Corro, corro lejos de mí en busca del cambio.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario