Escúchame. Tengo la necesidad de creer. Todo lo que me rodea son mentiras y no distingo la realidad del sueño. Escúchame, como veras estoy desesperada. Necesito tu perdón. Juntaré de todos los rincones de mi cuerpo la fé y te la brindaré. Sé que tengo más miedo que fé, esperanza y confianza en mí. Sé cuanto pesa porque siento como me hundo en sus tinieblas. Cualquier sacrificio a cambio de devores todo lo maligno que hay dentro mio. Haré lo que pidas a cambio de que no me sueltes la mano. Prométeme que no me dejas sola en este mundo y cuando llegue mi hora tu estarás a mi lado y me llevarás contigo. Dime que puedo confiar, que tu jamás me defraudaras, que pase lo que pase me guiaras. Mírame a los ojos y dime que no vine al mundo solamente para ser un cadáver en vida y ser ni más ni menos que un sacrificio para él. No quiero servir a la oscuridad. Estoy congelada, abrázame. Estoy desmoronándome, sujétame. Estoy sola, cuídame. Dame valor y fuerzas para enfrentar el presente y juro que te marcare con tinta en mi piel.
Si logras resucitarme, te llevaré siempre conmigo para jamás olvidarme de todo lo que has hecho por mi Dios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario